Fuente: Universia
La importancia de la educación y la investigación como ejes fundamentales de la política económica de las potencias económicas es algo que tiene algunos países más claros que otros. La entidad de las apuestas en estos campos puede definir la relevancia económica de los países en un futuro no muy lejano.
Y es que la economía mundial sigue funcionando de acuerdo a las fuerzas de la “destrucción creativa”, señalada por el economista Joseph Schumpeter hace casi un siglo. Esto es, la única manera de avanzar es reemplazar lo que haya por algo mejor para innovar y crear nuevas tecnologías y productos y procesos que sustituirán a las que ya existen.
Estados Unidos; China, Europa y la percepción de las estrategias educativas
Susan Hockfield, Presidenta del MIT, recordaba en un discurso pronunciado durante un reciente viaje a la India que la mitad del crecimiento económico desde la segunda Guerra Mundial de un país como Estados Unidos está ligado a los avances tecnológicos que tienen sus raíces en la investigación básica realizada en la universidades.
Estados Unidos es un país que tiene claro que las apuestas en educación y en investigación son “estratégicas” para afianzar su liderazgo mundial como país. Sólo hay que recordar las cifras de inversión en estas materias con respecto a Europa (1,2% del PIB frente al 3%) o el hecho de que la inversión en educación o investigación se realiza indistintamente desde esferas privadas y públicas.
Hay que advertir además que a las universidades estadounidenses les preocupa -son muy celosas apostillaría- la pérdida de liderazgo de los Estados Unidos en materia de Ciencia y Tecnología, algo que se considera la antesala de la pérdida de su liderazgo como país. Por esta razón se hace un seguimiento de aquellos países con características estructurales capaces de desbancar a Estados Unidos de esa privilegiada posición. China y la India son dos candidatos observados atentamente desde América.
China apuesta por la educación y la investigación
Hace menos de un año M. Crow, Presidente de la Arizona State University, encabezó una delegación de presidentes de universidades norteamericanas a China para participar en un foro sobre la universidad del siglo XXI, respondiendo a una iniciativa del Ministerio de Educación de la República Popular de China,. El objetivo de la reunión era conceptuar y lanzar un instituto internacional encargado de la redefinición de investigación universitaria en todo el mundo.
Crow, al igual que el resto de los presidentes de las universidades que lo acompañaron regresaron a los Estados Unidos bastante impactados por la apuesta de China a favor de la educación y la investigación. Casi partiendo de cero, pero sin vacilaciones, constataron que China. está haciendo un esfuerzo sin precedentes para crear cerca de un centenar de universidades tomando como instituciones del calibre de la U. C. Berkeley, y la Universidad de Michigan (Ann Arbor), dos de las principales universidades norteamericanas, con centros públicos de investigación del mayor rango mundial. Esta iniciativa iba acompañada paralelamente de la creación de otras doscientas universidades.
Tanto China como Estados Unidos tienen la firme convicción de que la investigación universitaria se ha convertido en la principal fuerza de transformación de la sociedad. Afirmaciones como esta, refiriéndose a la universidad, cuesta trabajo oírlas en boca de dirigentes europeos:
“Ninguna institución u organización posee más potencial para mejorar la condición humana, promover el progreso social sostenido y el crecimiento económico, y brindar a la sociedad las herramientas necesarias para una mejor administración planetaria“.
Para un país como España, en medio de reformas universitarias de cuyo alcance e idoneidad dependerá nuestro posicionamiento en la sociedad de conocimiento y nuestra competitividad como país debería mirar hacia el horizonte que marcan las potencias de referencia en estas materias.
Sin la toma de conciencia absoluta de que las nuevas tecnologías han hecho un mundo cada vez más integrado e interrelacionado, en el que la investigación y la educación se han convertido piezas fundamentales en el campo de la competencia entre las potencias económicas, las reformas educativas pueden orientarse hacia metas menores, algo que supondría en si mismo un fracaso.
El problema de España es que no dejamos influir en exceso por la vieja Europa a la que pertenecemos Esta todavía dudosa a la hora de apostar por este tipo de políticas a favor de su competitividad mundial nos transmite unas señales en absoluto correctas… Así que quizás haya que pasar pronto la página de Bolonia y adentrarnos en otros capítulos marcados en muchas más medida por la globalización y la sociedad del conocimiento.
Fuente: Universia
La educación y la investigación ejes estratégicos de las potencias económicas
martes 12 de agosto de 2008Publicado por EUDE- Escuela Europea de Dirección y Empresa en 00:09
Etiquetas: estrategia empresarial, mba
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada